lunes, 16 de junio de 2008

Un mensaje Urgente

Un mensaje urgente
Un elemento fundamental para quien desea cumplir el propósito de Dios para su vida en lo que se relaciona con las misiones, es comprender la necesidad que tienen las almas de conocer el mensaje de Salvación que hay en Jesucristo. Eso es clave.
Nosotros tenemos la llave que necesita el mundo para salir del laberinto. Se encuentra en el perdón de pecados que logró el Señor Jesús en la cruz para hacernos justos delante de Dios, y la resurrección que nos asegura que tendremos vida eterna en Él.
Imagínese la esperanza que puede experimentar aquél que considera que su vida llegó al borde del abismo y que no hay solución para sus problemas, cuando comprende que todavía hay una oportunidad y que está en recibir al Hijo de Dios en su corazón. Además del perdón de sus trasgresiones, inicia un proceso de cambio y de crecimiento en su vida personal y espiritual.
El Maestro amado lo ilustró cuando dijo: "Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder." (Mateo 5:14).
Algo de suma trascendencia: usted y yo tenemos en nuestras manos el enorme potencial de ser agentes de cambio en la sociedad en la que nos desenvolvemos. Tenemos la posibilidad de transmitir ese potencial, manifestado en enseñanzas, a todos aquellos que necesitan una respuesta a sus múltiples interrogantes.
Por un instante evalúe todo el cúmulo de información que maneja sobre el Evangelio. Sin duda ha ido creciendo en el conocimiento de Dios. Y podría compartir lo esencial del mensaje a otra persona. Sin embargo no lo ha hecho. ¿Qué está esperando?
El primer objetivo hacia el cual debe volcar sus esfuerzos en Dios, está en su prójimo. Aquél que comparte la vida con usted, es decir cada uno de los componentes de su familia; también los vecinos, los compañeros de trabajo o aquellos con quienes trato diario: el pasajero del bus colectivo, el vendedor de gasolina, el guarda de seguridad, etc.
El testimonio de vida
Una vez que nos damos cuenta que somos luz del mundo porque tenemos un mensaje para compartir, pasamos a otro aspecto esencial. Se trata del testimonio de vida.
Cabe que examinemos su trascendencia al leer el siguiente versículo: "Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa." (Mateo 5:15).
Difícilmente impactaremos a quienes nos rodean, si nuestros hechos no están estrechamente ligados a nuestras palabras. Una relación directa entre lo que predicamos y lo que ponemos en práctica.
Un misionero eficaz es aquél que vive a Jesucristo. Usted está llamado a vivir esa transformación personal y espiritual. Que el Evangelio produzca cambio en todo su ser. Sólo de esta manera usted estará evangelizando no solo con sus expresiones sino con sus actuaciones.
¿Desea ser misionero? Extraordinario. Comience con su testimonio de vida.
Instrumentos de Dios
Un misionero es un instrumento útil en la obra de Dios. Alguien que sirve de canal para transmitir las enseñanzas fundamentales del Evangelio.
El Señor Jesucristo enseñó: "Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos." (Mateo 5.16).
Dos factores que hemos estudiado hasta el momento: el convencimiento del poderoso mensaje que tenemos para compartir y, el testimonio de vida. Sumamos un tercer elemento: Ir hasta aquellos que no tienen a Jesucristo en su corazón.
Puede ser en el barrio que habita o tal vez, en las zonas marginales de la ciudad. Piense en aquellos que todavía no han sido alcanzados con la Palabra de Dios o que tal vez han manifestado indiferencia. ¿Qué le lleva a pensar que hoy no será el día propicio para predicarle a Cristo?
No hay tiempo que perder. Mientras usted lee este estudio, millares de personas habrán muerto en todo el mundo. Ese pensamiento nos lleva a concluir que es imperioso evangelizar. Y esa labor deben realizarla personas como usted, que siente el llamado a las misiones. Comience con las personas más cercanas. Dios prosperará su trabajo.

No hay comentarios.: